domingo, 8 de enero de 2012

Quint Buchholz

Quint Buchholzes es uno de esos ilustradores que nos emocionan de lo mucho que nos gustan. Por eso es que queremos compartir con ustedes el hermoso sentimiento que sus imágenes provocan, pero además invitarlos a recorrer un poco la vida y la relación de él con el mundo de la ilustración.

Éste alemán nacido en 1957, inicialmente estudiante de Historia del Arte y luego de Bellas Artes, comenzó su carrera en 1988 dedicándose a la literatura infantil y juvenil, y es desde entonces que enamora con los tesoros que publica.

"Cuando comienzo un dibujo tengo que saber exactamente qué va a haber en cada sitio, por eso necesito un esbozo antes y siempre hago un dibujo previo con los perfiles de los elementos de la ilustración. Cuando no existían aerosoles, usaba la técnica del estarcido, soplando con un tubo. Con este método cubro las grandes extensiones, y las partes que no tienen que recibir tinta las tapo con un papel. Esta es la parte más fácil. Entonces cojo una pluma, la más fina, y le doy la vuelta para que sea más fina todavía... con eso trabajo todos los espacios, de manera que esta estructura gruesa quede más fina, y con la pluma dibujo todas las sombras y los detalles. Es una técnica que necesita mucho tiempo y que requiere mucha paciencia”

Las ilustraciones de Quint generan ámbitos literales, en cuanto a clímax y profundidad, logrando un equilibrio perfecto entre lo que podría ser una fotografía y un cuadro, de tal manera que sus escenarios son pura naturaleza. Sin embargo, él dice ser inconsciente del uso que hace sobre los matices y las luces, ambas cuestiones claves a la hora de tomar una foto o bien pintar.

Es vox populi la referencia constante, y la comparación desde el mejor de los sentimientos, que hacen entre él y el gran Hopper, un pintor del que siempre fue admirador. A propósito de ello, New York Times ha dicho de la obra de Buchholzes "son ilustraciones que podría haber pintado Hopper si hubiera estado tomando clases con Magritte." 


Cada ilustración del alemán es tan detallista, que lleva consigo una historia propia que se profundiza en la comunión de unas con otras cuando de libros-álbum se trata.

Pero anteriormente a éste presente con larga trayectoria, Quint se dedicó a pintar y hacer exposiciones como tal, aunque de aquellos años los recuerdos no son los mejores dado que por su técnica no lograba agilizar los tiempos para cada muestra y sentía que algo en su obra quedaba incompleto, y por ello no gustaba al público y ni a él lo terminaba de hacer feliz.

Habiendo pasado momentos bastante duros economicamente hablando, el viento a favor comienza a soplar cuando empieza a darse con diferentes editoriales, a las que llega por participar en diferentes ferias de libro y bastante incentivado por amigos. En la vida tienes que dar con la gente adecuada en el lugar adecuado”. Así, a pesar de haber oído muchísimas veces que sus trabajos no eran para niños, él apostó a la ilustración convencido en sus propias formas y comprendiendo - a fuerza de necesidad - que sí debía afinar los tiempos para lograr que su carrera sea redituable.

Pero para publicar un libro, se debía sortear otra cuestión más: el proceso creativo de la mano de un escritor, comenzando por aprender a liberar sus imagenes a la interpretación del autor. Y aún acomodándose a la convivencia del asombro que causaba en él, ver como cada ilustración generaba sentimientos tan diversos según la persona. Con el pasar de los años aprendió a domar la ansiedad notando que las mejores historias surgían de no andar tan encima de quien le daría el texto, sino mas bien de ir dejando que las situaciones nazcan y vayan tomando vuelo.

“Duerme bien, pequeño oso” fue el libro con el que cobró notoriedad Quint Buchholz, de quien se puede celebrar que cada una de sus publicaciones fueron traducidas en mas de veinte idiomas compartidos con chicos de todo el mundo que se enamoran por la dulzura de cada ilustración y la línea intimista que consigue para contar cada historia que quiere relatar, y bien, retractar. “El coleccionista de momentos” es otro libro-álbum de los más conocidos que fue incluido en una selección de los diez mejores del género en una lista del New York Times Review. Con éste mismo, alcanzó el Premio Bologna Ragazzi Award al mejor libro infantil extranjero del año. 

Pues no fue mala su elección de seguir por el camino de la ilustración infantil y juvenil, a pesar que para muchos el público correcto para su obra sea el adulto, dado que para él su mayor premio, el que mas orgullo le despierta, es el que ganó en Suiza, el Prix Anfantaisie - por "El coleccionista de momentos" - al mejor libro-álbum publicado en francés, y el jurado estaba conformado íntegro de niños.

El artista alemán considera que a ellos no hay que darles todo servido, y desde esa convicción, darles el espacio para que cada imagen sea un punto de partida. De hecho, en el contacto de Buchholz con los mas pequeños, recibe el reconocimiento de saber que con cada ilustración ellos arman nuevas historias, paralelas a las que en los libros-álbum se cuentan.

Algo que incluso él mismo hace, como para no perder el encantamiento de la búsqueda y la realización: "De vez en cuando necesito pintar imágenes que no tengan relación con nada de manera que yo pueda ver dónde me conducen”. Es por ello, que sus ipinturas dan vuelta al mundo en diferentes motivos y expresiones, con su clara identidad embellece postales, posters, tapas de CDs, etc.

"Lo que ves, es lo que eres", dice Buchholz tratando de despegar de la definición de artista realista que cae sobre él. Explica que su mayor obsesión es la atmósfera, por que es allí donde se encuentra el sentimiento de la obra, "no tiene sentido dibujar la realidad, por que a los cincos minutos ya es distinta", por lo que prefiere hablar de "realismo mágico o puntillismo".


"Con mis pinturas quiero ofrecer diferentes posibilidades... son historias abiertas, sin un principio ni un fin, mismo si hay un cuento propio o ajeno que las acompañe también quiero que quede algo suspendido, sin decir, y que eso genere en el observador o lector una necesidad. Entonces la obra la terminamos entre todos cada vez que querramos, por que quien la mira se mueve con ella agregando su historia o bien, lleva la imagen a su propio camino".

Cómo siempre, esperamos que a ustedes les guste tanto como a nosotros, y también deseamos que nos cuenten que les parece. Nada mas feliz para el Vendaval, reconocer juntos sensibilidades y alegrías que el abrir ésta puerta nos lleva a vivir.

Quint Buchholz, el gusto es de todos.
 

 
Nota por Barb Pistoia 

Bibliografía
Revista Babar

Lóguez Ediciones
El cuento de la buena pipa
Club Kirico
Goethe

Cuatro Gatos 
Todos tus libros
Quint Buchholz



4 comentarios:

  1. Muchas gracias! Y sí, son excelentes, un genio! Saludos y gracias por pasar!

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  2. Excelente resumen de la vida y obra de Quint Buchholz. Ojalá podamos difundir aun más su obra en Argentina.

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  3. Gracias Fanny! Somos muchos lo que deseamos eso, ojalá la unión de deseos lo haga una realidad! Saludos y gracias por pasar!

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