lunes, 16 de enero de 2012

Anthony Browne

Anthony Browne es un escritor e ilustrador que nos apasiona.

Nació el 11 de septiembre de 1946, casualmente -si es que existen las casualidades- el día en que en nuestro país, Argentina, se celebra el Día del Maestro.

Browne es de Gran Bretaña, y con el correr de su carrera, es reconocido mundialmente por el humor, la ironía, lo surrealista e ingenioso que lucen tanto su narrativa como sus ilustraciones.

Pasó los primeros años de su vida en el bar de sus abuelos, cerca de Bradford, viviendo todos juntos. Alrededor de sus cinco años, la familia se muda a Lightcliffe, un un pueblo cerca de Halifax, debido al empleo de su padre, lo que generó en su madre profunda felicidad al sentirse más libre dejando atrás la convivencia con sus suegros. Aquellos años de su infancia los recuerda muy feliz, siempre haciendo hincapié en el profundo lazo con su hermano Michael, dado que casi no tienen diferencia de edad.

Desde muy pequeño demostró su pasión por los deportes, sobre todo por el rugby, del que participó profesionalmente, ganó premios y hasta apareció en periódicos por sus juegos. Pero Anthony mantiene desde su niñez un juego preferido que es "El juego de las formas", lo que él mismo explica como "un juego que jugamos todos, y tal vez no se llama así pero es tan sencillo como partir de una forma ordinaria y adicionarle unos cuantos detalles extraordinarios, entonces la imagen cambia de lo más representativo a algo extraño, onírico e interesante... y bueno, el dibujo es un ejemplo avanzado de eso..."

El inicio escolar fue en un instituto privado, "por lo conservadores que eran mis padres, pero felizmente se dieron cuenta que era mejor ir a la escuela pública para no hacernos crecer en realidades que no representaban lo que realmente sucedía a nuestro alrededor". Entre el colegio y el pueblo, junto a amigos y su hermano, es que el pequeño Browne está lleno de anécdotas que van desde su comportamiento en clase a disfrutar de cada rincón que las calles ofrecían, "en la mayoría de los libros ilustrados que he producido he reflejado varios momentos de mi vida, desde la presencia de los deportes hasta los paredones de mi pueblo o los túneles por donde nos mandabamos para buscar aventura".

Cuando llegó la hora de la facultad coqueteó con Publicidad e intercaló con Artes, perolo cierto es que lo desilusionaba el modo en que se daban las carreras y la dinámica que exigían. Así fue como entendió que le sería también muy difícil vivir del dibujo, porque había cuestiones sistemáticas del oficio que no le gustaban.
Pasaron algunos años hasta que finalmente culminó sus estudios en la facultad de Leeds. En tanto, fue buscando su espacio, tanto en relación de dependencia como free-lance, pero al costarle tanto encontró finalmente estabilidad al lograr el empleo en el Hospital Manchester Royal Infirmary, algo que para él fue fundamental.

"Mi empleo consistía en hacer ilustraciones para la Universidad de Manchester que ayudaran a los estudiantes de medicina a entender las operaciones. Recibía el mismo salario que un profesor, lo que me parecía fabuloso, pero a la vez estaba aterrorizado porque no tenía idea de lo que estaba haciendo y era increíblemente difícil. A medida que le fui tomando el gusto, lo empecé a disfrutar y a poner mi impronta, aunque claro, tampoco podía irme demasiado ya que debía dibujar órganos, pero le encontré el sentido, y lo mejor es que por primera vez me pagaban para jugar al juego de las formas."

Para comprender la importancia de éste trabajo en su vida, Browne describe: "aprendí más en mis dos años del hospital, que en los cuatro que pasé por la escuela de arte. Fueron los años en los que desarrollé las habilidades que me han servido a lo largo de mi carrera, no solo por mejorar significativamente el dibujo, sino por entender la forma de contar historias difíciles a través de una serie de ilustraciones".

Su historia continúa habiendo llegado a un punto de estancamiento y de nuevas necesidades, entonces decide dejar atrás el hospital y salir a la cancha en plan ilustrador, y como nuevamente le costaba poder mantenerse,esta vez se abrió a la idea de crear tarjetas de felicitación para complementar algún ingreso que surgía por Pubicidad -área en la que él se sentía bastante a disgusto-. De la mano de sus tarjetas logra una entrevista con el director de la Galería Gordon Fraser para comenzar a exponerlas y distribuirlas por allí. Sin embargo, a pesar del prestigio y de la leve mejoría que eso le daría a su vida económica, lo mejor estaría por venir...


Promediando los '70, tiene innumerables entrevistas con editoriales hasta que se topa con Michael Brown de Hamish Hamilton quien le sugiere dedicarse a los libros ilustrados, algo para él desconocido, por lo que siguiendo su consejo se reune con la editora Julia MacRae, quien hasta el presente sigue siendo una especial consejera de Anthony.

A través del espejo mágico es el primer libro-álbum de este ilustrador-escritor inglés que hoy es referente mundial del género. La saga de Willy lo ha llevado a los primeros puestos mundiales, pero el especial de Los Libros del Vendaval, abre paso ahora a las propias palabras del protagonista para conocerlo más y por consiguiente a su obra, pero también para comprender mejor el mundo de los álbumes ilustrados.

Los gorilas:
"La pregunta que más me hacen es 'por qué dibujas tanto gorilas' y no tengo una sola respuesta. En primer lugar podría decir que es por el simple hecho de que me fascinan... me he pasado horas en diferentes zoológicos frente a ellos y su mirada es maravillosa. Si los mirás fijos es como si dentro de su mirada hubiera otro ser humano devolviéndotela, y el parecido con nosotros me resulta estimulante. En segundo lugar, me gusta mucho más ilustrar ancianos que jóvenes, por las texturas que se logra, pero a la vez, dibujar gorilas es doblemente placentero porque a esos contornos de piel, se le suman sus arrugas, bultos, músculos, pelo... todo es irresistible para el lápiz. En tercer lugar me recuerdan mucho a mi padre, quien era grande y fuerte, tenía un lado agresivo que se desplegaba por ejemplo en la cancha de rugby, pero otro altamente suave y lúdico, por ejemplo se pasaba horas dibujando junto a mi hermano y conmigo. Tal vez lo que más me apasiona de los gorilas es esa mezcla de fortaleza y dulzura, pero sobre todo, como cuidan a su familia... Y por último, una respuesta que me dio un niño diciéndome que en realidad los gorilas son los que se parecen a mi cuento, pareciéndose normales pero no... entonces el niño me explicaba lo que en otras palabras sería surrealismo, como si cada gorila fuera la versión mejorada o alejada de nosotros".


♦  La industria actual:
“Tengo la esperanza de seguir haciendo álbumes ilustrados mientras me sea posible. Suponiendo que la edad no me lo impida, la única otra amenaza potencial que percibo es la que se cierne en general sobre los álbumes ilustrados: me preocupa la industria y por varias razones. Recortes en los presupuestos de bibliotecas, limitaciones en los inventarios de libros impuestas por las principales cadenas de librerías, la amenaza del libro electrónico, los videojuegos, la televisión y los DVD… además de la manifiesta caída de la popularidad de los álbumes ilustrados entre los padres. Sí, todas esas cosas me preocupan.”

Su carrera:
“Algo que puedo afirmar sobre mi carrera es que siempre he tratado de hacer los mejores libros que he podido. Estaba a punto de decir que concentrarme en hacer buenos libros en lugar de comerciales, pero ese es un lujo que me he podido permitir solo en años recientes, pero la verdad es que siempre he abordado mis libros de esa manera. Conforme aumenta mi edad y publico más libros, me he vuelto más atento a la calidad de cada uno, lo que en parte explica por qué mi ritmo de producción se ha vuelto más pausado. Siempre intento producir libros en los que crea. Doy gracias que me ha tocado trabajar con gente conocedora y comprensiva, lo que me ha permitido producir mi propio estilo de libros-álbum.”
  
Inspiración:
“A pesar del orgullo que tengo por mis libros, las mayores satisfacciones que me ha dado la vida son mis hijos. La alegría, el placer y la inspiración que me han dado Joe y Ellen es incomparable, y el ser padre es más importante que ser escritor e ilustrador. Es un cliché acertado eso que tener hijos te cambia todo, y no puedo medir como ha mejorado mi vida desde que ellos forman parte de ella. Y por supuesto que eso se traduce también en mi trabajo, porque ser padre me permitió ver de primera mano qué sensibles, inteligentes y curiosas son las mentes de los niños. Antes cuando creaba mis libros me apoyaba sobre todo en mis propias experiencias de la infancia y en las respuestas de los niños con los que hablaba en las escuelas, sin embargo, ver crecer a mis propios niños me hizo experimentar la infancia por segunda vez”.

Los libros-álbum
 “Tengo la firme creencia que los álbumes ilustrados son algo especial. A veces oigo a padres tratar de convencer a sus hijos que lean libros ‘de verdad’ –o sea, libros sin ilustraciones– a edades cada vez más tempranas. Esto me causa tristeza, porque los álbumes ilustrados son perfectos para compartir, y no sólo con los niños más pequeños. Como padre, entiendo la importancia del vínculo que se forma al leer y comentar un álbum con el niño. Creo que los mejores álbumes ilustrados abren un espacio entre las imágenes y los textos, y ese espacio lo llena la imaginación del lector, que así contribuye activamente a la emoción de la lectura. Los álbumes ilustrados son para todos, a cualquier edad, no son libros para descartar cuando uno envejece. Los libros-álbum, en las imágenes, contienen claves narrativas, dicen al lector lo que piensan los personajes o qué emociones sienten, al leer estas claves se obtiene una comprensión mas profunda de la historia.”

El dibujo y "el juego de las formas"
"Nunca he podido parar de dibujar, y va más allá de un oficio o trabajo... aun si tuviera que dejarlo por alguna razón, no podría evitarlo desde la vida placentera. 'El juego de las formas' es el vínculo que une mi vida con el trabajo. Lo que empezó como un pasatiempo trivial, inventado para las tardes de lluvia, se ha convertido en el núcleo de todo lo que hago: cuando no estoy dibujando sobre papel, lo hago en mi cabeza, juego despierto y juego cuando duermo. Podría haberme vuelto loco, pero no... Al envejecer, desde luego, mi cuerpo jugará 'el juego de las formas' consigo mismo, tomará su forma actual y la distorsionará hasta volverla la de un anciano, tal vez mi mente cambie también; las cosas podrán volverse más confusas y tal vez pierda la capacidad de diferenciar entre lo que es real y lo que es producto del juego... no obstante, estoy seguro que continuaré jugándolo el resto de mi vida. Y eso me parece bien!".

 


Nota por Barb Pistoia 

Bibliografía:
Anthony Browne "Jugar el juego de las formas" por Joe Browne

2 comentarios:

  1. Me ha encantado conocer, un poco más, la vida de este fantástico icono de la LIJ. Mis hijos y yo somos seguidores de Anthony Browne y los tres coincidimos en que una de las cosas que más nos fascina de él, es la manera tan especial de llegar a nosotros, unida a esa maravillosa capacidad con la que siempre consigue sorprender.

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  2. Sus libros son sencillamente maravillosos. Mucho más que una historia en imágenes.

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