sábado, 12 de noviembre de 2011

Algo con lo que nadie había contado, de Törnqvist.


La historia que cuenta el texto se contrapone constantemente con el detalle de los dibujos. Desde su inicio, por cada rincón del libro –tapas, páginas de guarda, etc.-, se pueden encontrar señales de aquello que sucede hoja tras hoja. El color de las imágenes es tan protagonista como el romanticismo de la redacción.

Si bien el género del libro-álbum es, de por sí, un puente generacional y de vínculos, éste, en particular, representa a grandes y a chicos por igual, dado lo emocional que nos comparte: Una niña cae en un pozo, y desde allí surgen diferentes horizontes en cuanto a la historia. Por un lado, el furor inicial de la sociedad preocupada por ella; luego un señor que nunca abandona su cuidado y, por último, un pequeño que con sus juegos y travesuras, casi sin querer, abre una relación con la niña que la terminará salvando.

Lo que representa el pozo y, a la vez, los lugares de cada una de las figuras exteriores a él, hablan tanto de la sociedad como de nosotros mismos, y cómo mas allá de las tristezas o de las incertidumbres, estamos vivos movilizándonos con esperanza mientras alimentamos la fortaleza como una tarea diaria.

Reflexivo e intenso, Algo con lo que nadie había contado resulta ser un buen espejo de humanidad mirándonos desde adentro.


Törnqvist, Marit. Algo con lo que nadie había contado. Madrid: Los cuatro azules, 2010.
Disponible en la librería Los Libros del Vendaval

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