miércoles, 24 de agosto de 2011

Monstruo, no me comas, de Carl Norac & Carll Cneut (ilustraciones)

Las ilustraciones de Cneut logran ser literalmente monstruosas, fieles al relato y profundas en su concepción estética. A través de las pinturas, que llegan a remitir texturas, Norac relata la historia de un cerdito desobediente que termina aprendiendo la lección frente a su propia proyección: un monstruo, que tal como a él, le encanta comer.

Álex, tal como se llama el animalito, suele tener mucha hambre y se enfrenta a su madre, que hace lo imposible por corregirle sus malos hábitos, ya que debido a sus incesantes antojos, termina demorándose al comer y volviendo a su hogar con toda la ropa sucia de tanta travesura andante y golosa.

La forma en la que autor del texto y el ilustrador relatan los hechos es dispar: enormes dibujos, para líneas concretas, entre diálogos y tercera persona narrativa.

El cuento analiza los hechos desde las causas y los efectos, deja enfrentados cara a cara a la desobediencia y lo que puede suceder por no hacer caso. En una de sus escapadas, Álex se encuentra con un monstruo que lo quiere comer; enfrentándose a él, comienza a salvar su vida jugando con su imaginación. Tanto al cerdito como al monstruo, les gusta comer a destiempo, así la rebeldía de ambos queda reflejada extremadamente, al punto tal que Álex termina siendo liberado de la boca de su enemigo, porque aparece la madre monstruosa buscando a su hijo para retarlo. En su regreso a casa, el cerdito lo primero que hace es abrazar a su propia madre como muestra de comprender que su cuidado estricto es por su bien.


Norac, Carl; Cneut, Carll (il.) Monstruo, no me comas. Granada: Bárbara Fiore, 2006. 26 p.
Disponible en la librería Los Libros del Vendaval
 

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